Equipos para tratamiento y deshidratación de lodos y barros
El tratamiento de lodos es la etapa final —y frecuentemente la más costosa— de una planta de tratamiento de efluentes. Reducir el volumen y el contenido de humedad del lodo generado impacta directamente sobre los costos de transporte y disposición final, que en muchas plantas representan la mayor parte del gasto operativo.
En Siwa Technology fabricamos la línea completa de equipos para el acondicionamiento, espesado, deshidratación y secado de lodos y barros, tanto de origen industrial como municipal.
Las etapas del proceso
El espesado es el primer paso: los espesadores de banda y de tambor concentran el lodo diluido que llega desde los sedimentadores o el reactor biológico, reduciendo su volumen antes de la deshidratación y disminuyendo el tamaño de los equipos aguas abajo.
El acondicionamiento químico prepara el lodo para separar el agua. Nuestros sistemas automáticos de preparación y dosificación de polímeros y los skids de dosificación aseguran una floculación consistente, que es lo que determina el rendimiento del equipo deshidratador.
La deshidratación es donde se define la sequedad final de la torta. Los filtros prensa de placas alcanzan los mayores grados de sequedad y son la opción cuando el objetivo es minimizar el volumen a disponer. Los filtros de banda ofrecen operación continua con menor consumo energético. Las prensas tornillo son la alternativa más compacta y automatizada, con bajo consumo y funcionamiento desatendido.
El secado térmico permite llevar la torta a niveles de sequedad que habilitan su valorización como combustible o su uso agronómico.
Cómo elegir el equipo adecuado
La selección depende del caudal de lodo, su concentración de sólidos, la naturaleza del efluente, el destino final de la torta y el espacio disponible. Nuestro equipo de ingeniería analiza cada caso y, cuando es necesario, realiza ensayos de laboratorio para dimensionar la solución antes de la propuesta.
Trabajamos con plantas municipales de tratamiento de aguas residuales y con industrias alimenticias, frigoríficas, curtiembres, mineras, químicas, petroleras y textiles en toda Latinoamérica.










